miércoles, 15 de enero de 2014

La parte animal.



La vida nos enseña a esconder nuestras emociones, a ser políticamente correctos, a mostrar una sonrisa aunque por dentro nos estemos muriendo. Nos enseña a ocultar emociones para que no se "aprovechen" de nosotros.

Y de repente un buen día descubrimos que en nuestro interior existe una fiera rugiente que pide salir o se muere...y si la dejamos morir, muere una parte importante ...de nuestro ser.

Es la bestia que nos llena los ojos de furia cuando vemos una injusticia, pero la sociedad le enseñó a mirar hacia otro lado, a no meterse. Es esa parte animal que muere de deseo, pero a la que domesticaron para que la sociedad no la señale con el dedo. Es algo que muchas veces nos ocultamos a nosotros mismos, hasta que una mañana al mirarnos al espejo, no nos queda otra que ver, que sentir y que nos grita que liberemos.

Ese día es cuando pateamos los tableros de las imposturas sociales, el día que reclamamos nuestra libertad, el día que decidimos ser felices y dejar de obedecer ciegamente años, siglos y milenios de costumbres impuestas por otros, por esos que, imposibilitados de comunicarse con su ser interior, domesticaron a quienes no sentían igual. Y cuando no pudieron domesticarlos, buscaron eliminarlos porque no soportaban su presencia, porque ellos mismos no se animaron a ser libres.

La parte animal nos hace buscar nuestra plenitud. Nos hace tomar contacto con algo mucho más allá de la naturaleza, nos enfrenta a nosotros mismos, y nos pone frente a frente con el único ser que nos acompañará por toda nuestra existencia: nosotros mismos.

sábado, 4 de enero de 2014

¡¡Gracias, Malasia!!



Gracias a todas las personas de Malasia que ingresan a los blogs en los que escribo, "Una mirada común" y "Palabras escritas en el viento"...Estoy gratamente sorprendida por sus visitas, ojalá me cuenten qué los hace ingresar o si son argentinos viviendo allí. Un abrazo muy grande y muy feliz 2014!!

lunes, 30 de diciembre de 2013

¡Gracias!



 Cada vez que llegan estas fechas, hacemos un balance o análisis de lo que nos ocurrió este año. Y la palabra con la que quiero despedir a este 2013 es un enorme ¡GRACIAS!.


  Agradezco profundamente todo lo que he vivido durante los doce meses. Las incertidumbres y las certezas, cada paso que di y cada camino en el que retrocedí y volví a recorrer para apreciar el paisaje. Muchas veces el ritmo loco en el que nos movemos, hace que nos perdamos cosas que luego nos damos cuenta de su importancia.


   Agradezco a las personas que estuvieron, con una palabra de aliento, con un abrazo, con una sonrisa, con una mirada. Agradezco a quienes me dieron la oportunidad de darme la oportunidad, de dejarme ser libre, de volar. Y, principalmente, a quien hizo que este año sea particularmente inolvidable, en donde me descubrí a mí misma en una posición inesperada en la vida y que, sin saberlo ni proponérselo, me enseñó y me ayudó a comprender tantísimas cosas, convirtiéndome en una persona mejor conmigo misma.




  Agradezco a quienes se borraron y "me borraron", porque aprendí el valor que realmente me dieron, el lugar que ocupé en sus vidas, descubrí cuánto valoraron mi amistad y, sobre todo, hasta qué punto respetaron mi forma de ser. Gracias por las enseñanzas y por no estar más.


    Agradezco a la tecnología el haber podido conocer a tantas personas maravillosas, y sobre todo, poder hacer el charter diario "MDQ-BUE-ROS" vía whatsapp, y tener las tertulias más locas, divertidas, sabias, profundas y maravillosas que a nadie se le puedan ocurrir (a veces pienso en lo qué sucedería si esas tertulias nocturnas, esas filosofadas matinales, esas confesiones a la tardecita, fueran publicadas...ganaríamos millones!!). Catarsis geniales, un acompañamiento impensado y liberador.


   Agradezco a mi familia, a esas dos personas que están desde que tengo uso de razón. Con sus cosas buenas y de las otras, y porque a pesar de todo, fueron y son los pilares más fuertes que conozco, treinta años de ponernos el hombro, de tirar para adelante, con altibajos y problemas, pero juntos.


    Agradezco a la vida, que hace tres años me dio la oportunidad de volver a nacer y comprender que estamos en este mundo  para cumplir una misión sublime: la de ser felices y buscar esa felicidad a cualquier precio. Que debemos estar equilibrados emocionalmente para brindar amor y que, si no nos amamos a nosotros mismos, difícilmente otros puedan amarnos.


   Te agradezco a vos, que estás ahí, leyendo estas líneas, y que lees otras cosas que escribo, que no comentás, que no tildas "me gusta" pero estás del otro lado y le das vida y sentido a esto que lanzo al viento para que vuele y tome vida propia. Y a vos, que comentás, tildás y compartis, porque me hacés saber que estos devaneos te gustaron y te produjeron algo en tu ser como para que otros también lo lean.


   Querido 2013, gracias por haber sido uno de mis mejores años. Gracias por ser un hito en mi historia personal. Gracias por habreme hecho más humana, más mujer y mejor persona. Gracias por todo lo vivido, lo sentido y gozado. Gracias por haberme hecho cumplir tantos sueños, por hacer realidad tantas cosas. Gracias, 2013, por haber sido tan maravilloso.


¡¡Bienvenido, 2014, quiero seguir cumpliendo sueños!!!

sábado, 7 de diciembre de 2013

Paraíso




Quiero ser tu paraíso. Que en los momentos de caos, pienses en mi y veas la calma. Quiero ser el lugar en donde descargues todas las mochilas que llevas sobre tus hombros, el momento en que te olvides de todo lo que te hace mal.

Quiero ser tu refugio, el espacio en donde el mundo se detenga y no exista nadie más que nosotros dos, en el que no hagan falta palabras ni silencios, en donde mostremos el alma y seamos libres de todo.

Quiero ser tu paz, la persona con la que bajes la guardia y no necesites usar ninguna máscara, en donde te saques la armadura con la que enfrentas al mundo y te muestres ante mi indefenso en toda tu desnudez.

Quiero ser esa persona que te separe del torbellino, del caos, del ruido...quiero que me veas y sientas silencio, música, brisa. Que tiendas la mano y sepas que la mía está ahí, siempre, eterna, cálida, extendida.

Quiero que recuperes tus fuerzas y puedas salir de nuevo a enfrentar al mundo con  más brío, con todo ese coraje, con tu energía vital y masculina, guardando entre nosotros el secreto de ser tu refugio, tu calma, tu paraíso.

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Qué es la felicidad?





 Hoy me descubrí pensando en esto. Escuchando la radio sobre la muerte de alguien que murió sorpresivamente, cuya vida había sido exhibida por decisión propia en los medios, alguien a quien el dinero, de repente, la ofrecía la oportunidad de realizar algunos de sus sueños, no todos.

No sé si esa persona logró ser feliz. Si me sorprendían los comentarios de muchos que, cual l...oros, repetían en las redes sociales, o en los mismos medios a través de anécdotas quienes lo conocieron, o mediante mensajes quienes no, que "la plata no hace la felicidad". Sin embargo, me quedé pensando en cuántos de todos esos que, cual letanía morbosa, se llenaban la boca con la frase, la cumplían. Cuántos, de todos ellos, se tomaban el tiempo necesario para estar con sus hijos. Cuántos rechazaban hacer horas extras en sus trabajos para compartir tiempo con sus parejas. Cuántos, en definitiva, veían al dinero como un instrumento para lograr cierta comodidad en la vida y cuántos creían que sólo con dinero se obtienen las cosas que, dicen, nos hacen felices.

El nivel de vida que hoy llevamos, las nuevas tecnologías, los avances científicos, hacen que saquemos cuentas todos los días para poder comprar eso que nos venden como "la felicidad". Las zapatillas que usa el crack de futbol, mucho más caras si son las originales, la ropa que imponen los medios porque esa marca es la que trae "glamour", los accesorios y aparatos que cada día incorporan una aplicación nueva, que deja obsoleto a lo que compramos hace una semana atrás. Corremos detrás de una zanahoria inalcanzable, y muchas veces olvidamos lo fundamental.

Creemos que la felicidad es esa fiesta carísima para gente a la que vemos una sola vez al año, para que no nos critiquen aquéllos que nunca nos dieron nada, ni siquiera un hombro para llorar o un abrazo para consolarnos. Creemos que es ofrecerles a los nuestros en bandeja de plata aquello que nosotros conseguimos con esfuerzo, trabajo y sacrificio, sin darnos cuenta que precisamente eso era lo que le daba más valor, la lucha por obtener algo que deseábamos. Pensamos que el último celular, el viaje al paraíso terrenal de moda que promocionan las agencias, o el hotel de lujo más caro son las cosas que nos hacen felices.

Y nos olvidamos que la felicidad es simplemente algo mucho más sencillo, eso que sentimos al finalizar el día, cuando vemos a los nuestros sanos, vivos, riendo con una tontería. Soñando simplemente con despertar mañana, para volver a empezar. Nos olvidamos que la felicidad es poder mirar a los ojos a la persona que amamos, es respetarla en sus convicciones y acompañarla en sus proyectos, es alentarla a crecer emocional e intelectualmente.

Muchas veces no necesitamos viajar al otro lado del mundo para ser felices. Podemos dar una vuelta a la manzana, en silencio, con la persona que elegimos para que nos acompañe en nuestra vida, y ese lugar, por su sola presencia, convertirse en el paraíso tan ansiado. Podemos comer arroz blanco y convertirse en el manjar más delicioso simplemente porque estamos junto a quienes amamos.

Definitivamente el dinero no hace la felicidad (sólo calma los nervios, saca de apuros y nos ayuda a vivir un poco más holgadamente). Pero no todos los que lo dicen, lo practican en realidad.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Todas las palabras de amor



Él:-Hola, ¿cómo estás?

Ella: - Hola, (estoy con ganas de abrazarte, de mirarte a los ojos y perderme en tu abrazo, con ansiedad de ahogarme  en tu aroma, de hundirme en tu pecho y naufragar en vos. Estoy acá, queriendo navegar cada rincón de tu piel, esperando que tus dedos rocen una a una todas las vértebras de mi espalda hasta el exacto punto en donde mi mundo se divide en dos. Estoy con ganas de darte uno por uno todos los besos que tengo guardados, haciendo fila, sacando turno para ir a morir en tu boca. Estoy aquí, en definitiva, esperando que el mundo se detenga y desaparezcan todos con la magia de tu sonrisa)...Bien, y vos?

Él:-Bien, estoy cerca y quería pasar a charlar un rato, o ir a tomar algo por ahí

Ella:- Dale

Él:- ¿A dónde querés ir?

Ella: (a donde el mundo se detenga y solamente estemos nosotros, unidos en un cuerpo a cuerpo eterno y vital, a un lugar en donde nadie sepa nuestros nombres, en donde seamos dos desconocidos sin historia, sin pasado, sin huellas ni cicatrices dolorosas. A un lugar en donde sólo se respire nuestro amor)...A cualquier lado!!

Él:-En diez minutos estoy ahí.

Ella:- Te espero (toda la vida, cada segundo de mi existencia, porque entraste en el momento exacto de mi madurez, porque cada hecho de mi pasado estaba preparando tu presencia en mi vida, porque sin saberlo, te esperé siempre, aún cuando no te conocía). No tardes!.

Imagen tomada de la web
© Cristina Vañecek-Escritora Derechos Reservados 2018

lunes, 11 de noviembre de 2013

Amante marino



Estabas ahí, palpitante, esperando el momento en que mis pies comenzaran a acercarse al límite exacto en donde la tierra se convierte en mar, en el lugar en el que las dudas se dejan a un lado y todo se convierte en un cara o cruz definitivo y profundo.

Poco a poco fui entrando en vos, y me envolviste en un abrazo abarcador y completo, cubriendo cada fibra de mi ser. En un beso comio el dulce aroma del mar, me dejé fluir a tus profundidades, dejando que tu cuerpo me descubra sus misterios.

Me invitaste a flotar en tus brazos, a navegar en tu piel, a perfumarme en tu océano de gloria y pasión. Me propusiste el encuentro más perfecto y deseado, me ofreciste tus manos silenciosas para hacer del amor una obra de arte fugaz e inolvidable.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Me gustan los hombres vestidos

(!Gracias, George, por la colaboración con esta nota!)

  Me gustan los hombres vestidos porque su forma de vestir me habla de algo más interior, de cómo ve el mundo...Porque puedo ver sus zapatos, y la forma de atarse los cordones 

Me gusta ver a un hombre vestido, porque en su ropa adivino sus idiosincrasias, sus contradicciones... En su forma de vestir voy dándome cuenta de a qué le da importancia, como se construye en su imagen de sí mismo.

Parece una tontera, y este gusto no tiene nada que ver con la moda, o con las marcas...Tiene que ver con que me gusta ver al hombre vestido, para sentir en su presencia algo que va más allá de sí mismo...

Y, en definitiva, me gustan los hombres vestidos...para desvestirlos!!

viernes, 18 de octubre de 2013

A solas



Es una de esas noches en que tu cuerpo me hace falta. En que tu aroma se enreda entre mis manos y me envuelve por completo. Es una de esas noches en que la luna recorre mi cuarto y junto a su luz, como un faro, mi mirada te busca en cada sombra.

       Esta es una de esas noches en las que mi mente te dibuja aquí, a mi lado, pensando en tu cuerpo, en tu sonrisa pegada a la mía, en tu mirada afiebrada atravesando todas mis intenciones y deseos.

      Esta noche es una de esas noches en las que mi espejo refleja la imagen de una mujer nueva en la que me he convertido, y el fantasma de tu reflejo me envuelve, haciéndome sentir la pasión más pura, más profunda, volviéndome más humana.

     Esta noche es una de esas noches en las que te tengo a mi lado, sintiendo cada centímetro de tu piel...aunque tu cuerpo no esté aquí...Esta noche, es una de ésas noches.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Religión



Todos necesitamos la fe para vivir, y cada cual tiene su propia fe, sus creencias ancestrales y profundas arraigadas en el fondo del alma y del tiempo, atadas a nuestras fibras más íntimas y clavadas en lo más hondo de nuestro ser.

Buscamos aferrarnos a algo que esté más allá de nuestra propia percepción y que nos genere una sensación de protección y bienestar, algo que nos ayude a convencernos a nosotros mismos que estamos cubiertos y bendecidos para emprender los más locos proyectos que tenemos.

Dios, Alá, Buda, Vishnú, Brahama...santos, vírgenes y mártires que marcaron la historia para enseñarnos algo, seres esenciales que nos alumbran el camino para tomar decisiones y encomendarnos a su cuidado en el misterioso sendero llamado "vida" que debemos atravesar.

Y, a riesgo de parecer profana, confieso que mi religión es el cuerpo del hombre que amo, que mi templo son las cuatro paredes en donde el universo se manifiesta en todo su esplendor, que mi altar es el rectángulo en donde lo adoro sin culpa, sin pecado, sin miedos a ninguna clase de castigos divinos. Que mi paraíso es el aroma de su piel, convertido en manta, abrigo y sombra, y que la bendición de sus manos recorriendo mi espalda es el milagro más sagrado que he conocido.

 Que en sus brazos descubro que el más allá existe, atravesando una galaxia ilimitada, volando juntos hasta el infinito, olvidando todo lo que nos rodea, estallando en mil estrellas y convirtiéndonos en soles, en nubes de gas cósmico que llevan su semilla a cada rincón del universo.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Regalos




De vez en cuando nos gusta encontrarnos con un paquete enorme, con un llamativo moño en color contrastante y que adentro esté aquéllo que tanto anhelamos...La vida nos impuso que un regalo debe ser caro, que tenemos que demostrar nuestro afecto con cosas.

Y a mi me gustan los regalos que no cuestan nada y valen mucho. ¿Suena contradictorio, no? Sin embargo, no veo mayor valor que encontrar en los ojos de alguien honestidad; en sus manos, calidez; en su voz, sinceridad. El mejor regalo del mundo es recibir el mensaje de una persona amiga de la que hace tiempo no tenías noticias y, así, de repente, quiera regalarte una hora de su vida para saber cómo estás.

Me gusta que la vida me haga regalos. La vida me regala la presencia de mi madre, su abrazo, su caricia. Y de repente, no encuentro mejor devolución de obsequio que subirla a mi coche y llevarla a pasear, llevándola a esos lugares que tanto quería conocer, sintiendo su presencia conmigo..
.
La vida me ha hecho otros regalos. Escuchar la voz de amigas lejanas (por distancia, pero están aquí, en mi corazón) y poder tener largas tertulias, hablando de todo y de nada, simplemente compartiendo unas horas, perdiendo un tiempo precioso ellas conmigo y yo con ellas, para calmarnos los dolores, las tristezas, para reírnos de pavadas y filosofar sobre esas cosas de las que hablamos las mujeres cuando nos juntamos en "aquelarre".

La vida me regala cariño de las personas más impensadas, las palabras de seres que tal vez conozco sólo a través de la pantalla y, sin embargo, se preocupan por mí con un mensaje, con una pregunta, con tanto cariño que sólo queda agradecer a la vida por ese obsequio tan hermoso.

El mejor regalo del mundo es que el otro te obsequie su tiempo y su atención, nada tiene tanto valor como eso. Ni un celular, ni un vestido, ni la fiesta más cara del mundo se compara con la sonrisa del ser que amamos, con escuchar su carcajada pura y profunda...

Si, ya lo sé, me gustan los regalos valiosos.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Partidas







Nos duele dejar ir a quien queremos y admiramos. Nos parte el alma pensar que toda esa energía que nos transmitía una persona ya no va a estar presente para darnos ese latigazo al alma para decirnos que hay que seguir adelante, a pesar de todo, que la vida es eso y para eso vinimos a este mundo...Para vivir.

En nuestro egoísmo queremos aferrarnos a la persona física, al cuerpo, al molde que envolvía ese espíritu guerrero que nos ayudaba a mantenernos en pie, mostrándonos y demostrándonos que no se puede claudicar cuando tenemos un sueño. Que, contra viento y marea, hay que perseguirlo hasta alcanzarlo....

Y no pensamos que quizás sea el tiempo de partida de ese ser, que merece un descanso en su lucha, que ya dio suficiente pelea a tantos frentes, que libró tantas batallas, que demostró más fuerza de la que tal vez él o ella misma pensaban...Y también sintieron que desfallecían, que ya no podrían más, que solamente querían bajar los brazos y renunciar a todo...Sin embargo, siguieron adelante, solos, incomprendidos, furiosos, remando en contra de la corriente para salir adelante de todos sus problemas...

A todo guerrero le llega su reposo, y cada uno de nosotros debe saber que ellos, los incansables, los batalladores, los luchadores, los que parece que se comen el mundo a mordiscones porque la vida no les dio otra opción...también se cansan y dicen basta. Y, cada uno de nosotros, debe aprender a dejarlos ir, porque les llegó la hora de su merecido descanso. Les llegó la hora de relajarse, de bailar todo lo que no pudieron, de reunirse con otros guerreros que los están esperando con los brazos abiertos y un gran aplauso de cierre de función...

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Terremoto




Hay días en que la tierra tiembla...Y tiembla porque desde nuestro interior, las placas tectónicas de nuestras emociones se sacuden de tal forma que todo se conmueve. Revienta nuestro suelo afectivo, se agrietan nuestras calles emocionales porque llevamos acumulando una energía que es necesario dejar expandirse.

Y, literalmente, reventamos en un movimiento sísmico simbólico, para poder... sacarnos de encima nuestro esos sentimientos que amenazan nuestras estructuras emocionales. Para algunos eso parece triste, desagradable, malo...sin embargo, ese terremoto interno sirve para poner algunas cosas en su lugar. Para corrernos de un lugar en el que ya no podemos estar y hacer efectivos algunos cambios imprescindibles. Tras el temblor, vemos algunas cosas con más claridad, se nos calma la mente, las ideas se ordenan.

Y nos damos cuenta que nos hacía falta esa sintonía cósmica con el universo, como cuando para liberar su energía explota una estrella y nace un nuevo sol...O con lo más profundo de nuestro planeta, que se mueve para dar nueva forma a su geografía.

No tengamos miedo a estas explosiones...A veces nos asusta, como todo temblor, el cambio que nos trae. Nos duele perder objetos, afectos, elementos y personas a los que nos aferrábamos, pero que, de repente, debíamos dejar ir, para poder avanzar y cambiar.

Hoy tuve un terremoto de esos en que todo vuela por los aires...Y al bajar la polvareda y al comenzar a ver claro, algunas cosas se empezaron a acomodar solas...Soy un acontecimiento geológico (y meteorológico) ambulante. Cada persona, cada uno de nosotros, somos pequeños universos en formación y expansión...Estallemos, como las estrellas, temblemos y reacomodemos nuestras placas, como la tierra.

domingo, 25 de agosto de 2013

A veces




A veces tengo miedo a equivocarme, a dar un mal paso y resultar lastimada. A veces siento que en este juego que es la vida, retrocedo casilleros y vuelvo a empezar. A veces, unas pocas y otras muchas, quisiera subirme a un ómnibus que me lleve muy lejos, a un lugar cuyo nombre ignore y en donde nadie sepa de mí, para iniciar una historia sin pasado.

Pero soy quien soy por mi pasado, él m...e construyó cada célula de mi cuerpo, cada espacio de mi alma, cada partícula de mi ser. Y, a veces, sólo quiero escuchar algo de música para apaciguar a la fiera que está encerrada dentro de mí y que se desespera por rugir tan fuerte que se escuche hasta el último rincón del planeta.

A veces sólo quiero cerrar los ojos y sentir el canto de las aves. A veces, quiero abrirlos, para poder vislumbrar la majestuosidad de un cielo despejado. A veces desearía concederles todos los deseos a la gente que quiero, y es ahí cuando descubro que si tuviera ese don les impediría tener la oportunidad de luchar por sus propios sueños, de crecer por sí mismos.

A veces, descubro que soy feliz con lo tengo.

Vivir en las sombras



Haber desarrollado su vida a la sombra de otra persona debe haber sido triste, sobre todo porque los demás preguntan siempre por esa otra persona, como una unidad indivisible de alguien que, evidentemente, no podía superar, porque la única persona que tenia que superar era a sí misma.

Competir con eso otro que jamás existió, solo en su mente, y que en realidad era su ancla...je para "ser" significaba que su propia personalidad no afloraba, que también mantenerse a su lado representaba la seguridad de una inseguridad no reconocida, porque su mayor miedo era perder el reconocimiento que tenía y que le permitía esa asociación.

Y por más que pasen los años, vivir a la sombra de alguien que tal vez ni siquiera se de cuenta de nuestros miedos, de nuestras inseguridades, es la experiencia más dolorosa que puede haber...Sobre todo cuando se sigue estando bajo la sombra de esa otra persona, aunque la vida las haya alejado para siempre.

Hay sombras que no se disipan nunca, porque nosotros las mantenemos ahí. Salgamos a la luz del sol, perdamos el miedo, seamos nosotros mismos, sin parecernos a nadie...por más que nos llenen de críticas.

martes, 20 de agosto de 2013

La otra cara de la Luna



Muchas veces la vida nos sorprende de una forma inesperada. Y esos son los mejores momentos, los que nos cortan la respiración, los instantes en que sobran las palabras y sólo queda dejarse llevar.

Y dejarse llevar nos puede hacer descubrir la otra cara de la Luna, que no se muestra a nuestros ojos en forma habitual y por la que debemos emprender un viaje misterioso, largo, a veces incomprensible, que por momentos queremos abandonar...pero que cuando la descubrimos nos damos cuenta de que fue nuestra mejor decisión...

La otra cara de la Luna nos enseña que las personas muchas veces esconden detrás de una máscara sentimientos, emociones, palabras que no saben decir, porque la vida no se los enseñó. Pero con una mirada, con un silencio, con una caricia nos manifiestan todo...y más.


Perderemos seres queridos, dejaremos cosas atrás, caminaremos una ruta desconocida...y en alguna ocasión esa cara oculta puede resultar peligrosa, oscura, dañina. Está en nosotros mismos continuar el viaje, retroceder o buscar otra Luna...Es un riesgo que hay que correr.

La otra cara de la Luna es un reto, un desafío, una posibilidad maravillosa de ser felices.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Pérdidas




¿Qué perdemos cuando perdemos algo? No es solamente el objeto en sí mismo, puede ser el aroma que tenía y nos rememoraba algún momento en particular de nuestras vidas. No es su valor, pues la pérdida de un objeto carísimo puede no tener la importancia de otro mucho más simple, pero valioso a nuestros sentimientos.

Sin embargo algunas pérdidas nos llevan a otras pérdidas que no esperábamos, a descubrir reacciones impensadas, a perder y a ganar, aunque de repente no comprendamos que perdiendo también ganamos algo. Porque muchas veces, cuando perdemos, ganamos conocimientos que ni siquiera sospechábamos.

Cuando extraviamos algo, podemos perder contacto con lo que nos rodea y en un instante descubrir quienes responden a la búsqueda, sin egoísmos, sin ironías, sin reclamos. Como así también encontramos quienes no comprenden y se encierran en sí mismos, como si esa pérdida sufrida hubiera sido voluntaria y a propósito.

Cuando se pierde la comunicación, a veces se descubren otros canales, otras formas de encontrarse, o de perderse. Y, cuando perdemos, también encontramos un nuevo camino por recorrer, independiente de lo que quedó atrás.

¿Perdemos cuando perdemos?

lunes, 22 de julio de 2013

Personas




En la vida nos cruzamos con personas que, de repente, no sabemos por qué algo las puso en nuestro camino. Compartimos momentos, y día a día vamos descubriendo que ese "algo" tenía un plan: ponernos en eje con nuestras propias convicciones, abrir las alas, cambiar estructuras o quedarnos "en el molde".

Muchas de esas personas nos devuelven a nuestros orígenes, o sin saberlo, nos devuelven nuestra esencia, que permanecía escondida en algún rincón de nuestra memoria. También muchas de esas personas nos muestran un camino por el que no queremos transitar, porque nos damos cuenta de que es un lugar frívolo, falso, en donde "mostrar" es más importante que ser.

Elijo ser...ser yo misma, con mis defectos, mis virtudes, con mis errores (míos al fin y al cabo) que me enseñaran a través de la experiencia por donde no pisar el día de mañana. Elijo ser yo misma y no lo que otros me dijeron que sea, aunque esa elección me aleje del "promedio" de la felicidad de programa de tv. Porque la felicidad es lo que me hace sentir plena cada mañana, es mirarme al espejo y saber que puedo verme a los ojos y sonreír satisfecha de mí misma. Es saber que yo soy un ser completo, entero, feliz y que sólo así lograré ser y hacer feliz a mi compañero.

Hay personas. Y estoy yo. Libre. Eternamente.


viernes, 5 de julio de 2013

Vas a emprender un viaje



(Dedicado a E B y a L L)


Vas a emprender un viaje hacia un lugar que no conocés. Un territorio nuevo te espera, en donde tus sueños comiencen a hacerse realidad. Otros sueños, nuevos sueños, diferentes a los que tuviste durante tantos años y, de repente, te diste cuenta que los habías dejado guardados en algún cajón del placard.

Vas a emprender un viaje y resulta que vos no te habías dado cuenta que desde hacía mucho tiempo venías armando las valijas, silenciosamente, y en el momento de la verdad notaste que no necesitabas equipaje para partir, que sólo necesitabas de vos misma para dar ese primer paso.

Vas a emprender un viaje que te ha de llevar a vos misma, a la que hace años pujaba por salir a la luz, por vivir...a la que se ahogaba irremediablemente en el silencio y el miedo, pero que de repente se dió cuenta que era capaz de volar con alas propias...



Vas a emprender un viaje, amiga...Te admiro por tu valentía y deseo que te encuentres con el único ser que necesitas para ser feliz...vos misma!!

lunes, 17 de junio de 2013

Manantial o Cascada



De vez en cuando la vida...nos pone al límite, al borde de un precipicio en donde debemos tomar la decisión más fundamental de nuestras vidas. De vez en cuando la vida deja de ser un tranquilo manantial en donde nos dejamos fluir al capricho de la corriente y nos pone al borde de una enorme catarata, con remolinos, rápidos, en donde si no hacemos algo, podemos correr el riesgo de destruirnos. Y debemos aprender a nadar contracorriente, para que no nos devore la fuerza de esa caída abrupta e inesperada.

Es agotador, y corremos el riesgo de no llegar a la orilla, porque, tal vez, nos dejamos fluir demasiado tiempo, nos permitimos flotar sin pensar que podíamos correr alguna clase de peligro...Tratar de salvarnos de nuestros propios errores, de nuestra excesiva confianza, de no haber tenido ni un sólo signo de alerta que nos advirtiera que, más allá de nosotros mismos, podría haber algo que nos costara la vida o los sueños.

Caer precipitadamente por la cascada puede ser mortal...y también puede ser que luego volvamos a un maravilloso manantial en donde podamos dejarnos fluir libremente. Sin embargo, los magullones nos recordarán que en cualquier momento podemos llevarnos una sorpresa. Porque todo, en esta vida, tiene períodos de manantial  calmo y relajante, hasta que una abrupta cascada nos despierta de nuestros sueños y nos pone a luchar por nuestra propia existencia.